Lunes, 02 de abril de 2007
El hombre tras el mito
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Detr?s de todo gran hombre hay una gran mujer. Detr?s de Michael Phelps est? Debbie, una se?ora cincuentona, regordeta, peque?a, de rizos oscuros y sonrisa suficiente. Es su madre. La ex esposa de un polic?a de Baltimore llamado Fred, al que su hijo menciona poco. A la que s? menciona continuamente es a Debbie. "My mom", repite. "My mom".

Dicen los testigos del Rod Laver Arena que cuando Phelps toc? la ?ltima pared, Debbie lanz? un aullido. Un chillido at?vico. La se?ora cerr? los ojos y se dirigi? al cielo levantando los pu?os en se?al de victoria. Su hijo acababa de batir su quinto r?cord mundial de la semana, esta vez en la final de los 400 metros estilos. Hab?a detenido el cron?metro en 4m06,22s, bajando la anterior marca en menos de dos segundos. Se hab?a quedado apoyado en la corchera, con la mirada perdida en el marcador, como si algo le preocupara en su interior. Como si se dijese: "?Y ahora qu??".

En 2004, Michael Phelps acudi? a los Juegos de Atenas con 18 a?os. Era un adolescente, pero se hab?a propuesto igualar el r?cord de Mark Spitz, que obtuvo siete medallas de oro en los Juegos de M?nich 1972. En el imaginario popular, esto equivale a igualarse al mejor nadador de todos los tiempos. Por lo menos, a Spitz, el m?s legendario, junto a Johny Weissmuller. Pero Phelps no lo logr?. Se qued? en seis medallas de oro y dos de bronce. Desde entonces, se entrena como no lo ha hecho nadie.

En un r?gimen estajanovista que incluye kil?metros de agua, sesiones de pesas, de t?cnica, y de resistencia. Phelps se entrena hasta cuando compite. Durante la semana de Mundiales ha nadado 60 kil?metros, entre entrenamientos y competici?n. Nadie acumula semejante volumen de trabajo. Nadie, a excepci?n de Phelps, dispone de un organismo capaz de recuperarse tan r?pido del desgaste fisiol?gico, de la liberaci?n de hormonas y adrenalina, que implica competir por ocho oros en al a?o 2007.

El t?cnico encargado de elaborar el plan estrat?gico para el futuro de la nataci?n espa?ola, Antonio Oca, no tiene dudas: "Phelps es mucho mejor que Spitz. Es el mejor de la historia. El nivel de exigencia y rendimiento se ha triplicado desde 1972. Hoy, si un nadador de elite rebaja su tiempo en un uno por ciento, se puede decir que ha conseguido una mejora llamativa e importante. Phelps supera el dos por ciento. Es capaz de humillar a sus rivales. Es capaz de sacarle un metro de ventaja al plusmarquista mundial de los 100 metros, Pieter van den Hoogenband, en un viraje".

Phelps gan? su ?ltima carrera con una autoridad insultante. Lo hizo a pesar de que dos de sus rivales establecieron sus marcas entre las mejores cinco de la historia. Uno fue el neoyorquino Ryan Lochte, que alcanz? la plata. El otro fue Luca Marin, el especialista italiano. Del campe?n europeo, Laszlo Cseh, no se tuvieron noticias desde los primeros 50 metros. A Phelps le bast? el primer largo para alertarlo sobre la insensatez de cualquier desaf?o. Confundido, el h?ngaro se qued? flotando entre el oleaje. S?lo Lochte present? batalla durante el parcial de espalda, el estilo que domina como nadie. Hasta los 200 metros hubo pelea. Pero Phelps ha mejorado la braza. Y braceando se despeg?.

Desde la salida, desde que emergi? en la primera mariposa y se gir? para echar un vistazo a Cseh por ?ltima vez, Phelps sigui? su propio gui?n. Nad? a su ritmo, controlando la final al detalle. Cuidando cada parcial para administrar toda su energ?a con la m?xima eficacia. As? gan? su s?ptimo oro en Melbourne. Igual que Spitz, s?lo que mucho mejor.

El d?a que Phelps qued? tercero en la final de 200 metros libre de Atenas, un periodista se acerc? a Debbie. "?Y bien?", le pregunt?; "ahora que no podr? batir el r?cord de Spitz, ya no habr? gente dando bombo a su hijo". Ella replic? con firmeza: "Esto no ha terminado. Michael ni siquiera ha llegado a la mitad de sus posibilidades. Tiene mucho que mostrarle al mundo".


Fuente: El Pa?s.com
Publicado por ananula @ 20:28  | Michael Phelps
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