Mi?rcoles, 28 de septiembre de 2011

  CINE Y LITERATURA: DEL LIBRO A LA PANTALLA  

 Los amables visitantes de este blog (os quiero) sabéis que no suelo seguir mucho orden en las entradas del blog. Voy comentando en cada momento lo que me apetece según va surgiendo y, habitualmente, son temas sin mucha relación unos con otros. No pretendo cambiar esta costumbre, pero sí he pensado en abrir un par de “secciones” más o menos regulares en las que comentar algunos temas que me interesan, como la relación entre cine y literatura. Últimamente, elijo muchas de mis lecturas en relación con las correspondientes adaptaciones cinematográficas. Si una película me ha gustado, busco el libro. En otras ocasiones, el orden se invierte, y leo el libro antes de ver la película. Por este motivo, he pensado condensar en una sola entrada en el blog las opiniones comparadas entre libros y pelicula/s. El tópico dice que las novelas suelen ser mejores que las películas. Los motivos arguídos son varios: la dificultad de condensar en dos horas todo el universo desarrollado durante decenas o cientos de páginas, la libertad imaginativa que nos permite los libros, donde construimos con el escritor la historia, algo que no sucede tanto el cine que nos da las imágenes ya hechas, etc. Como todos los tópicos, tienen mucho de verdad pero no toda la verdad. De hecho, el primer libro con el que “estreno” sección contraría el tópico, al menos para mí.

 


   EL VELO PINTADO, Somerset Maugham (1925)

     

En el año 2006, el director John Curran dirigía la segunda adaptación de la novela de Somerset Maugham. Fue mi primer contacto con la historia de Somerset Maugham. Una historia protagonizada por Naomi Watts y Edward Norton que me entusiasmó en su día y a la que dediqué exaltadas e inocentes entradas en el blog (hace cinco años ya). Desde aquel día tuve entre ceja y ceja hacerme con la novela. Busqué en la biblioteca y en algunas librerías en su momento pero no la encontré. De forma intermitente, tampoco con excesivo ahínco, me acordaba de la novela y volvía a buscarla de forma infructuosa, así fueron pasando los años hasta que por fin, en 2011, me hacía con el libro en formato bolsillo y con su cubierta cinematográfica. Durante todos estos años, El velo pintado se convirtió para mí en un libro anhelado. Aún más desde que el año pasado había localizado la versión cinematográfica de 1934 de Richard Boleslawski, protagonizada por Greta Garbo y Herbert Marshall. Esta primera adaptación cinematográfica de la novela me gustó mucho menos que la de Curran. Es una película correcta, que no tiene ni la belleza visual ni la intensidad dramática de la segunda. Destacaba el buen papel de la Garbo, protagonista absoluta y deslumbrante en la película. La película contenía algunas diferencias narrativas en la historia que me despertaba curiosidad su relación con la historia original de Maugham. Por ejemplo, el final amable de la adaptación de 1934, muy moralista, entendía que respondía más a la “autocensura” del cine americano (ya influido por el Código Hays) que a lo que podía haber escrito Maugham, comparándolo con el estupendo final de la versión de Curran.

 En resumen, me había construido unas expectativas enormes respecto a la novela y pocas veces habré empezado a leer un libro con tantas ganas. El comienzo fue, en este sentido, un poco desangelador. Es la parte de la novela que menos me gustó. En los últimos meses me he acostumbrado a leer a Stefan Zweig (ahora mismo diría que mi autor favorito), un autor muy dotado para la descripción de los personajes y lo hace de una forma muy concisa y sencilla. Quizá por ello, la excesiva verborrea de esa parte de la novela me resultó cargante. El personaje de Kitty, es una mujer muy dentro de los tópicos femeninos de la época: superficial y frívola. Maugham se recrea en ello, y nos hace conocer cada uno de los poco interesantes pensamientos de Kitty. La historia mejora hacia el segundo tercio, cuando la historia rompe y aparece el nuevo escenario: Mei-Tan-Fu. Se torna más reflexiva y las relaciones entre los personajes, son mucho más interesantes. Lo cierto es que la novela, en esta segunda mitad, coge unos rumbos muy distintos a los de las dos adaptaciones cinematográficas. Es más dura y menos condescendiente con los personajes. Y la historia entre Kitty y Walter es muy distinta en todos los aspectos... Las mejores frases de la novela aparecen en esta segunda parte:

 Como si alguna mujer amara a un hombre por sus virtudes

Unos buscan el Camino en el opio, y otros en Dios, unos en el whisky y otros en el amor. Es siempre el mismo Camino y no lleva a ninguna parte.

 Me pasó hace no tanto con Nunca me abandones, busco las películas en los libros y termino algo decepcionada de los libros, no porque sean malos, sino por la frustración de no encontrar lo que deseaba. Comparando el libro con las películas, mi preferida es la versión de Curran de 2006. Coge lo mejor del libro y se inventa otras cosas que le dan todo el encanto que tiene la película. El final de ésta es mucho mejor que en la primera adaptación cinematográfica y que en el libro, más “odiseaico” y con un punto de emoción más explícito.

- Somerset Maugham (1925) - 6/10

- Richard Boleslawski (1934) - 6/10

- John Curran (2006), 10/10


Tags: el velo pintado, the painted veil, somerset maugham, john curran, cine y literatura

Publicado por ananula @ 10:00  | Literatura
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