martes, 22 de marzo de 2011

·  CARTA DE UNA DESCONOCIDA, Max Ophüls (1948) ·

Considerado como un director de películas románticas y melancólicas, Max Ophüls ha sido reivindicado, de forma más o menos universal, en los últimos años, como un autor original y director responsable de varias obras maestras incuestionables. Carta de una desconocida, adaptación de la novela breve de Stefan Zweig es su obra más popular. Su estreno tuvo una acogida singular: un fracaso en EE.UU. y un éxito rotundo en Europa. A pesar de lo cual, Carta de una Desconocida es una de las películas más repuestas en la televisión estadounidense. Contó con dos protagonistas atractivos: una Joan  Fontaine en la cima de su carrera tras haber protagonizado Rebeca y Sospecha (Óscar incluido) con Hitchcock o Jane Eyre; y un atractivo galán francés, Louis Jourdan.

 

Es la película más conocida y también, más redonda del periplo americano de Ophüls. Y parece hecha a su medida: una Viena de cuento, carruajes ,duelos, muselinas, cafeterías, grandes teatros y escalinatas, en las que luce sus famosos y livianos travellings. El relato breve de Zweig es maravilloso y altamente recomendable. Imprescindible os diría, exagerando como me gusta hacer. Su traslación a la pantalla es ejemplar. Se cambian cosas necesarias (en la novela el protagonista es un escritor y no un pianista; en la novela él no tiene nombre; en la novela ella es una cortesana, tema que aquí se evita) y el resultado es una obra maestra absoluta, que diría Jose Luis Garci. Esta película, de hecho, dio lugar a uno de las primeras y mejores tertulias, de Qué grande es el cine, donde mi admirado Juan Tébar está que se sale y también está el gran Martínez-Leite. Juan Cobos está tan pesadete y egocéntrico como siempre, pero va, de vez en cuando apunta cosas interesantes. Qué condescendiente estoy. Cuando tengo el día tontorrón me la pongo en el mp4. En esa tertulia tanto Tébar como Martínez-Leite (creo que lo hace primero éste último) reivindican la figura de Louis Jourdan en esta película y en el cine. Me quiero hacer eco un poco de ello. Joan Fontaine está maravillosa pero él también y no tiene un personaje fácil. Supongo que quiero a todos aquellos actores que han pasado por Colombo. No puedo evitarlo.

Volviendo, últimamente sobre el relato y la película, ni uno ni otro son alegres ni esperanzadores. Todo lo contrario. Son el retrato de personajes enfermos, atrapados y con una forma de amar desequilibrada y destructiva. El relato escrito con la pluma precisa y ligera de Zweig tiene su equivalente en la película rodada por la cámara ligera de Ophüls que crean dos obras tan desoladoras como bellas.

    

Carta de una desconocida hace bueno el lema de Max Ophüls, que venía a decir que le gustaba el pasado porque era más tranquilo que el presente y más seguro que el futuro. Escribió Rosa Regás que un crítico misógino de The New York Tomes llamado Bosley Crowther la calificó como una película "para mujeres". A lo que Regás responde que eso no es cierto "a no ser que se demuestre que la condición masculina es ajena a la pasión y al movimiento romántico, del que por otra parte ha tenido y tiene tan espléndidos ejemplos representativos como Stefan Zweig y Max Ophuls"

10/10


Tags: carta de una desconocida, max ophüls, joan fontaine, louis jourdan, letter from an unknown, woman

Publicado por ananula @ 8:26  | Cine
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