Martes, 06 de abril de 2010
       Arsenal   2   -   Barça 2       

                                             * EL BARÇA DE LAS GRANDES CITAS *


Esta semana vacacional, de viajes varios, empanada mental asociada a ellos, de reencuentros familiares y de muchísimo fútbol, ha hecho que vaya con un gran retraso en el comentario de los partidos culés habidos. Estoy exhausta de tanto “furbol”, me imagino como tienen que estar los que juegan... Estoy exhausta pero encantada, que conste, el problema es que quería comentar todos los partidos de forma ordenada, ya que los estoy viendo todos, ¡qué menos!, pero se me empiezan a acumular y ya mezclo unos y otros y al querer comentarlos por orden empiezo a olvidar los más recientes, tengo que revisionar los más lejanos (los de hace una semana me parece que ya hace un mes que se jugaron...), en fin...

Pero vamos con el partidazo del Emirates del último día “marziano”. En el caso de este partido sí me alegro de no haber escrito la “crónica”, válgaseme el atrevimiento de llamarle a estas “lineuchas” tal cosa, en caliente. Terminé el partido con un cabreo importante, jurando en arameo por lo que me pareció una escandalosa relajación del equipo y por dejar escapar un partido (léase eliminatoria) ganado y, también, porque no me gustaron los cambios, teniendo la sensación de que habían desequilibrado, para mal, el partido. Ilustraré el infantil cabreo con un ejemplo, tras el partido llamé a mi madre, no para hablar de fútbol sino para comentar los avatares cotidianos, típica costumbre diaria de los que somos expatriados, la conversación se resumió en un ¿qué tal estáis? al tópico “bien” de respuesta, se inició un diálogo monotemático sobre fútbol, que si qué mal los cambios y la relajación por mi parte, mi madre que tiene una extraña obsesión con las tarjetas amarillas y rojas y las faltas cebándose con Piqué y Puyol y despellejando a Fábregas (pobre). En fin, una conversación para grabar en cinta y enseñar en los colegios a los niños para ejemplificar lo que son hooligans radicales, en lo que no deben convertirse. De estos momentos de pasiones desatadas de las que luego en frío tanto reniegas.


Terminado el partido, contestados varios sms futboleros, llegó el ritual nocturno de la ducha y puesta del pijama, y “encaminación” a la cama. Qué obcecada terminaría yo el partido que tras esta terapia de relajación, me metí en la cama sí, pero con el portátil sobre la tripa y me puse de nuevo el partido, convenientemente grabado. La segunda vista me sirvió para dormirme a las tantas (cerca de las tres) pero también para releer el partido, fijarme en otros muchos detalles y recuperar el tono mental pausado y reflexivo. Leyendo la prensa, oyendo la radio, viendo la televisión, al día siguiente, no me llamó la atención los grandes titulares ensalzando el juego del Barça, en especial esos 17 minutos iniciales de ritmo endemoniado y nula recompensa de cara al gol. Podríamos entrar aquí en un debate de tan poca solución como el del huevo y la gallina y qué antecede a qué. ¿Jugó también el Barça o es que el Arsenal lo hizo muy mal? Casi siempre en el punto intermedio se encuentra la respuesta. El primer tercio del primer tiempo del Barça fue arrollador, volvió el juego de pocos toques, el dinamismo y la concatenación de llegadas al área del Arsenal, que fue avasalladora. Personalmente, lo que más me gustó, quizá, fue que todas las jugadas se terminaban, es decir, no sólo se robaba muy pronto el balón y muy arriba, se iniciaba la jugada con una circulación muy fluida, pasando por muchos jugadores y obligando a los del Arsenal al temido “persigue sombras” clásico del mejor juego culé, abriendo muchos espacios, sino que las jugadas llegaban sí o sí al área del Arsenal y terminaban sí o sí, también, en disparo desde posiciones francas, con lo cual la sensación de peligro era constante y no era sólo un control avasallador de la pelota sino que era un “knokeo” constante a la portería rival. El desconcierto del Arsenal ante la situación era patente. Desconcierto de todos por ver como tras unas 5 ó 6 ocasiones clarísimas de gol, de mano a mano, no entraba ninguna. Inmenso Almunia, un portero que siempre me ha parecido irregular y no especialmente brillante que debió de hacer el partido de su vida. Me parecieron más acierto de Almunia que desaciertos en ataque, vamos grandes paradas. El Barça ¿brillante en la primera parte? Sí, aunque tampoco diría yo que es el mejor Barça que he visto en la era Guardiola, el más “golpeador”, seguramente. El Arsenal ¿empanado y blandengue? Pues también, no me creo que Wenger no preveyese el acoso blaugrana pero por lo que fuera la presión de los “gunners” en la salida del balón en el primer tiempo fue casi nula, dejaban a los del Barça sacar el balón jugado desde atrás y empezaban a presionar ya en el medio campo. Esto con el Barça es casi un suicidio, los rivales este año, que tienen la lección muy aprendida no le dan tantos metros, con espacio el Barça menea a los rivales, volvemos al juego de los cazadores de sombras. Esto puede sonar a prepotencia, no es esa la intención, creo que es constatar una realidad que ya se vio el año pasado, los equipos que le juegan de igual a igual al Barça, tienen todas las de perder. En su estilo, el Barça es el mejor. Diré algo que me pareció percibir en vivo durante la primera parte y que no me gustó demasiado, tras los primeros 15 minutos me dio la sensación de que el equipo se sentía tan superior que se relajó un poco, parecía que bajaba un par de marchas. Creo que fue una percepción algo equivocada, no digo que el equipo no se sintiera superior pero no creo que lo que vino después fuera tanto una relajación como una lógica reacción del Arsenal, el rival también juega. No creo que fuera relajación porque todavía no se había marcado, la ventaja no era tal, quizá hubo más de eso en la segunda parte tras tomar ventaja en el partido.



 La segunda parte empezó de manera algo extraña, el Arsenal entró mucho más enchufado, con mayor agresividad presionaba más arriba y se intuía mayor decisión y menos complejos para entrar en el cuerpo a cuerpo. Digo que se intuía porque a los pocos segundos de comenzar la segunda parte, en una acción rápida llega el 0-1, pase en profundidad de Piqué, carrera del sueco, media salida de Almunia y toque sutil de Ibra en una vaselina precisa que abre por fin un marcador que merecía haberse movido con mucha anterioridad y que parecía romper el partido. De hecho sí lo hizo, el partido se puso espectacularmente bonito, se convirtió en un toma y daca con viajes constantes de un área a la otra. Algo que me gustó mucho del Arsenal, y que es característico del juego de este equipo, es que a pesar del gol, a pesar de producirse en un momento psicológico tan importante, pillándolos en frío tras el descanso y, probablemente, rompiendo las previsiones que podían haber hecho para afrontar la segunda parte, el equipo no se vino abajo, jugó fiel a su estilo y sacaría beneficios de esta consecuente forma de jugar. En el minuto 60 el Barça parecía decidir la eliminatoria con el segundo gol de Ibrahimovic, un golazo. Me voy a deleitar. Espectacular el control y como se la coloca para el disparo y el latigazo que suelta, tremendo, le pega muy plano (disparo característico suyo) y con una potencia explosiva, por toda la escuadra, imparable. A partir de aquí se produce un fenómeno paradójico o no. El Barça, cómodo con el resultado se relaja un poco, llegan los cambios en ambos equipos, decisivos. Hubo relajación en el Barça, en la vertiente ofensiva, ¿cansancio? es posible. Guardiola quitó a Ibrahimovic, que estaba en estado de gracia y dejó en el campo a un Messi y un Pedro casi desaparecidos en la segunda parte, pundoronosos pero nulos, no les salía una y se desgastaban presionando con poca fortuna. Sólo entendí el cambio por reservar al sueco pero quizá Messi necesitaba más ese refresco en un partido bastante gris del rosarino, activo en la primera parte pero apagado en la segunda. Tal vez entraron en los cambios aspectos más anímicos que meramente tácticos. Henry parecía que tenía que salir sí o sí, su vuelta a casa, el aplauso esperado de la grada, el marcador era favorable con lo cual tampoco parecía un riesgo y se podía esperar cierta motivación del francés ante dicha cita. A Messi le gusta jugar todo, no estaba haciendo un gran partido y cambiarle podía ser entendible para reservarle pero también el seguir jugando en un partido con un resultado a favor tan claro, contra un equipo que no es pegón, y en el que con su calidad podía pillar alguna, podía suponer un extra de confianza para el argentino que ha estado gris en los últimos dos partidos y más en una de estas citas con tantos focos y repercusión. La cuestión es que todos estos cambios bienintencionados y con posibilidades reales de salir bien a priori, no diré que fueron decisivos, pero creo que terminaron por colapsar un poco al equipo. Henry nulo, increíblemente torpón, en un quiero y no puedo. Esta temporada se le ha criticado mucho, personalmente no le he visto “tan mal” cuando ha jugado, le falta la chispa del año pasado y el acierto de cara a puerta pero en anteriores partidos al menos lo intentaba, se le veía activo y comprometido. En el Emyrates fue una sombra que vagaba por el campo, una carga para el equipo que no fue capaz de dar salida al balón y no desequilibró en ninguno de los cara a cara que intentó. Todo esto ante el arreón final de un Arsenal que en los últimos 25 minutos acosó al Barça con tan buen resultado que consiguió empatar el partido. La verdad es que esos últimos 25 minutos fueron, en buena parte, un cúmulo de calamidades. A las ya apuntadas de los cambios, se puede sumar lo paradójico de que el Arsenal suele tener unos últimos minutos arrolladores en casa, algo previsible, pero que pareció pillar al Barça por sorpresa, Guardiola no sacó por ejemplo a Touré para intentar controlar el mediocampo y ofrecer una alternativa física al despliegue del Arsenal. Más “calamidades” que añadir, Valdés que estuvo inmenso durante todo el partido, no estuvo afortunado en el primer tanto del Arsenal, jugada la de este primer gol que viene de una desafortunada pérdida de balón en zona peligrosa de un Busquets que hizo, por lo demás, un partido para enmarcar. Para colmo el empate llega en un penalti, dudoso en sí mismo, y que no debió de ser pitado como tal pues la acción de Cesc era en posición de fuera de juego. No quiero con estos apuntes cuestionar la validez o legalidad del resultado ni quitar méritos al Arsenal, pero la sensación es que el empate fue demasiado premio para los ingleses, que respondió a un par de acciones casi anecdóticas y no fue un resultado acorde a lo visto en el campo. Lo que es innegable es que el partido fue muy bonito y que ha dejado en emocionante la vuelta de una eliminatoria que podía haber quedado decidida.



Mañana toca la vuelta. ¿Sensaciones ante la cita decisiva? Buenas. El Barça con muchas bajas importantes, las más decisivas en defensa. El Arsenal con bajas más importantes todavía en todas las posiciones, en especial en el ataque. El Barça debe pasar sí o sí. Decide la eliminatoria en casa y ha demostrado ser superior en campo rival. Sería un atrevimiento decir que tendría que ser una eliminatoria cómoda para el Barça, estamos en la Champions, con los mejores equipos de Europa y en el fútbol dos más dos no son cuatro, pero no debería de plantearle muchos problemas. ¿Dudas? La defensa si juega  Márquez que lleva una temporada horrible y con una confianza por los suelos parece la línea más vulnerable. Ante una cita tan importante no me creo que salgan con exceso de autoconfianza, que sería el otro gran peligro, Pep no lo permitiría así que por ese lado me quedo tranquila. Mañana saldremos de dudas.

      

Para terminar, vamos con Ibra, por no perder la costumbre. En este partido no creo que tenga que salir en su defensa, tras los dos espectaculares chicharros los críticos están tapados. Pero voy a bajar a la arena, y no quiero ser ventajista sino consecuente con todo lo que llevo escribiendo sobre el sueco desde que he empezado a comentar los partidos. En la primera parte sí he oído comentarios sobre “el gol que falla”, que si estuvo lento, que eso E´too no lo falla... y las dudas de si es un jugador para el Barça o no. Los comentaristas de la 7 de Castilla y León se cebaron con el de Malmö. Entro al trapo. Y entro porque me molestan este tipo de lecturas tan resultadistas sobre las actuaciones de los jugadores, porque todos esos palos y dudas sobre el jugador en la primera parte mutaron en silencio tras los dos golazos que marcó en la segunda. A un delantero se le calibra exclusivamente por su acierto de cara al gol, no hace nada más en un partido, su misión es enchufarla. Por supuesto todo balón que toca en el área tiene que terminar en gol, sino está negado, no da una, parece estar fuera del equipo... ¡Ah no! eso sólo es con Ibrahimovic. En la primera parte, en torno al minuto 5 o así tiene una oportunidad muy clara, centro de Alves y la tira a las nubes delante del portero en un “medio gol”. Quizá es que soy de corazón generoso pero... el balón de Alves venía fuerte, coloca mal el pie, todo esto a una velocidad endiablada ¿no es comprensible y hasta justificable qué colocara el pie una décima de segundo tarde y por eso le diera mal? Para entrar de todo al trapo sacaré una comparación polémica, del jugador franquicia de nuestros “archirrivales”, Cristiano Ronaldo falló este fin de semana contra el Racing una bastante más clamorosa y no se ha visto tanto cebamiento. Para crear polémica incluso con los culés y con un jugador que admiro y que siempre me ha gustado, E´too en los finales de temporada no daba una y fallaba dos o tres de esas por partido, no quiero ni recordar  los dos pichichis que no ganó porque le pudo la ansiedad. Voy a volver a la línea moderada y a sacudirme el barro y la arena. Ibrahimovic es el típico jugador que genera controversia, no es un 9 clásico, un goleador puro, es más estético y sus movimientos son diferentes al perfil clásico del delantero. Con el la dicotomía es total: o te gusta mucho o no te gusta nada. Bueno queda una tercera opción, la resultadista, si marca te gusta si no marca es un paquete. Tiempo habrá para hablar más sobre Ibra, me está quedando demasiado larga esta entrada.



Tags: barça arsenal champions

Publicado por ananula @ 16:11  | Deporte
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