Mi?rcoles, 30 de diciembre de 2009
FINAL MUNDIAL DE CLUBES 09:

:.:   Barça  2    -   Estudiantes de La Plata 1 :.:

No quería continuar mi vida por el blog sin comentar el acontecimiento que más me ha hecho vibrar en el último mes. El Barça se jugaba su prestigio mundial ante un equipo normalucho de la liga argentina. Que no se interprete esta afirmación de "normalucho" como un desprecio, la palabra que he usado tiene ese matiz despectivo, sin duda, lo que quiero resaltar es que Estudiantes de La Plata es un equipo modesto aún dentro del fútbol argentino, sin duda a "años luz" de la magnitud económica, social y mediática, de cualquiera de los grandes europeos y de los grandes argentinos: Boca, River, Racing, Independiente, San Lorenzo. El Barça era el claro favorito para la final del Mundial de Clubes y cualquier resultado que no fuera la victoria era un fracaso sin paliativos. A pesar de ello, en el fútbol dos más dos nunca son cuatro. ¡Vaya "perogrullada" que acabo de soltar! ¿eh?, lo que quiero decir es que cuando juegas una final contra un equipo que lleva meses teniendo en mente sólo ese partido, que te ha estudiado y que tiene un cierto nivel, con jugadores de cierta clase, está claro que no te vas a pasear... Menos cuando tienes bajas importantes (a Iniesta lo considero tan importante que no cuenta como un jugador sino como varios, por eso uso el plural) y cierta acumulación de partidos importantes en las últimas semanas (Inter, Madrid y los de Liga, que con el Madrid dejando notar el aliento en el cogote, no permite relajarse...). La cuestión es que el partido se presentaba como duro y lo fue. Primero, porque en un primer tiempo desastroso, el Barça encajó pronto un gol, lo cual alentaba que los argentinos, que ya de por sí habían planteado un partido a la defensiva, terminaran por jugar con 10, si contamos al portero, en su campo, dejando sólo una referencia arriba para aprovechar posibles contras -que las hubo y peligrosas-. Segundo, porque el Barça, a parte de la evidente desconcentración que supuso para el equipo el tempranero gol rival, realizó una primera parte anárquica, donde ningún jugador parecía sentirse a gusto, llena de imprecisiones, en especial en mediocampo, desajustes incomprensibles en defensa, a lo que se unía un ataque aislado e inoperativo a pesar de los intentos de un Ibrahimovic, sólo, desesperado y encima, poco preciso. Parte del mérito de esto se debió al planteamiento del Estudiantes, que consiguió que el partido fuera bronco, anuló a jugadores clave para el juego azulgrana logrando desquiciarlos.


A pesar de la mala imagen dada en la primera parte, al comenzar la segunda yo tenía realmente fe en la remontada. Motivos para ello, sin duda la confianza que a los aficionados nos ha dado un equipo tan eficaz, competitivo y brillante a lo largo del último año. Guardiola inspira respeto y de un tipo inteligente, esperas soluciones inteligentes, lo mismo que de unos jugadores tan buenos y con caracter y determinación. Y en la segunda parte se notó el cambio, el Barça empezó a jugar su juego y a menear al rival. Los segundos cuarenta y cinco minutos fueron un monólogo azulgrana pero... pasaban los minutos y el resultado adverso continuaba inamovible. Así encaramos los últimos cinco minutos. Yo vi el partido sola, y ya a esas alturas estaba desesperada con momentos de crisis total de fe... Ahí llegó el gol de Pedrito, que forzaba la prórroga. Creo que no he gritado, saltado, pataleado tanto desde el gol de Iniesta contra el Chelsea, que también fue una locura. Y a partir del gol de Pedrito, la verdad, es que el partido estaba ganado. Físicamente los de Estudiantes de La Plata estaban fundidos. Normal, con todos mis respetos, en Argentina juegan a otra marcha que en Europa, y la exigencia física es mucho menor... y así llegó ese genio chiquitín, supersónico llamado Lionel Messi para marcar un gol antológico en la segunda parte de la prórroga y  darnos un triunfo épico. No pensé que me fuera a hacer tanta ilusión la "Intercontinental" travestida de Mundial de Clubes. De todas maneras y a pesar del subidón de adrenalina que suponen estos triunfos difíciles y esforzados y que puede que se sientan más... al margen de estos instintos primarios, a mi me gusta ganar a lo grande, dominando más y haciendo gala de superioridad, como en la final de la Champions contra el Manchester, donde nos los comimos con patatas de cabo a rabo.

           
         

P.D.: que no se me olvide mi referencia a Ibra, estuvo fallón, pero muy activo. Eso lo valoro especialmente, no marcó y falló ocasiones claras pero mareó a los defensas y se esforzó, y no toda la culpa fue suya, no tuvo surtidores. Todavía se me vienen a la mente un par de pases de Alves a los que no hubiera llegado ni el Inspector Gadget, y eso que el sueco es de goma. Bueno y que decir de la emoción de Pep tras el partido, qué grande!



Tags: barça

Publicado por ananula @ 3:34  | Deporte
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