S?bado, 01 de agosto de 2009
.·.MUNDIALES DE NATACIÓN - ROMA 2009 .·.


Acababa de escribir un kilométrico post sobre los mundiales de Roma, recogiendo algunas de mis impresiones sobre los mismos y se me ha borrado todo al intentar poner una foto, ante lo cual, además del lógico cabreo, me hace darme cuenta lo tonta que soy, porque no es la primera vez que me ocurre y nunca lo guardo antes de hacer arreglos... Así que voy a respirar profundo y a intentar volver a escribirlo. Soy consciente de que voy con mucho retraso, llevamos una semana casi de mundiales (técnicamente dos) y éste es el primer post que les dedico. La demora se debe a mi falta de tiempo en los últimos tiempos y no a mi desinterés con la cita, aunque los mundiales estén resultando aborrecibles en muchos aspectos, pero ya llegaré a ello. Comenzaré por Michael. Aunque en los últimos meses el seguimiento suyo en el blog ha disminuido, paralelamente a mi actividad en el mismo, creo haber manifestado mis bajas expectativas para estos mundiales post-olímpicos, quizá por una mera traslación de lo ocurrido con los de Montreal 2005, por ejemplo, en los que su actuación fue "discreta" (si ganar 5 oros y una plata se puede calificar como tal...). Phelps nada 6 pruebas en estos mundiales, con expectativa de ganar 4 ó 5 oros. Los handicaps con los que Michael afrontaba estos mundiales son notables. Tras seis meses de vacaciones, algún que otro escándalo (si va por lo de la pillada con la marihuana y sus amoríos), engordar unos cuantos kilos y llevar una preparación más relajada, con poca competición y ensayando nuevas técnicas para el croll, el sentido común hacía pensar en no esperar de sus resultados en estos mundiales demasiado, no viene en plena forma aunque en los últimos meses ha afilado su figura (no lo recuerdo tan delgado) . A todos estos elementos esperados, se ha unido uno nuevo y revolucionario, los bañadores de poliuretano, que no ha hecho más que romper el mundial.

Parece imposible hablar de estos mundiales sin opinar del verdadero protagonismo de los mismos, que no son otros que los bañadores de última generación. Y llegados a este punto, hay que posicionarse, o se está a favor o en contra, no hay medias tintas. Personalmente, estoy en contra, es una posición que puede sonar a conservadora pero creo firmemente en ella y no responde a cuestiones personales, es decir, que Phelps nade con ellos o no. También entiendo, en cierto modo, la gente que se posiciona a favor de su uso y critica la posición de Speedo, marca que ha sido la real iniciadora de esta batalla tecnológica y que se ve ahora desbancada y perjudicada (la marca y sus nadadores, que antes se habían beneficiado de la posición puntera de Speedo, dicho sea de paso Gui?o por el desarrollo tecnológico al que abrió la veda hace unos diez años. Pero yo voy más allá del componente comercial y económico que, evidentemente, se trasluce bajo toda esta polémica. A mi me interesa la natación como deporte, no como negocio. Y los ejemplos prácticos que avalan esta posición en contra de los "bañadores mágicos" son múltiples. Revisitemos la final de los 200 m. libres del pasado martes. Aquella en la que Phelps fue doble y dolorosamente batido por un alemán, Biedermann, que embutido en un Arena de última geneación, le ganó por un cuerpo destrozando su récord mundial ¿Quién es este nadador alemán a todas éstas? Resulta que Biedermann nadó el año pasado contra Phelps la final olímpica en Pekín, quedó sexto. Si comparamos la evolución en tiempos de este alemán entre el año pasado y éste, ha mejorado su tiempo en los 200 libres unos 6 segundos... no me he equivocado ¡6 SEGUNDOS ! En menos de un año este chico, en una prueba "corta" ha rebajado su mejor marca personal en 6 segundos, con todos mis respetos, eso no lo consigue ni el mejor nadador de la historia (sí, Phelps) en dos años entrenando los 365 días del año. A lo que quiero llegar, que creo que es evidente, el alemán no ha ganado porque sea mejor nadador que Phelps, le ha batido porque su bañador le confería una ventaja brutal (se habla de más de 1 segundo por hectómetro). El bañador hasta ahora era un instrumento al servicio del nadador, que le permitía mayor deslizamiento, pero no ganaba una carrera. Es evidente que ahora sí lo hace, las tornas se han cambiado. Desde el momento en que un sólo nadador, de las decenas que han competido en estos mundiales, no nada con un bañador de última generación, la competición está adulterada, no está en igualdad de condiciones. Es una opinión personal, que muchos compartirán y otros muchos no, pero mal vamos cuando los protagonistas de la natación han dejado de ser los nadadores y lo son los bañadores. Me duele ver a grandes campeones caido a la cola de los tiempos históricos en apenas un año, como es el caso de Thorpe, Van den Hoogenband, Hackett. Quienes los superan, con todos mis respetos, son nadadores que colocados a su lado son mediocres.




Tags: michael phelps

Publicado por ananula @ 15:33  | Michael Phelps
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