Un blog sin pretensiones donde escribir lo que me de la gana y cuando me de la gana. Algo monopolizado por un nadador baltimoreño porque me dio ese aire un día. Have fun
Pues tras correrse unas cuantas juergas por Portugal los dos últimos días, ayer Michael aterrizó en la capital de la pérfida Albión como una de las estrellas del evento que celebraba el relevo olímpico entre Pekín y Londres (me sale humo de las orejas de pensar cómo nos tangaron estas olimpiadas los británicos) y por allí apareció ante el clamor de las masas que lo jaleaban el espigado baltimoreño sonriente y muy guapo con una camisa negra y unos vaqueros que le quedaban maravillosamente bien.