Viernes, 15 de agosto de 2008
FINAL 200 estilos:   
             Phelps no falla

 

 

La noche comienza con muchos nervios, se acerca otra prueba difícil para Michael Phelps. Será porque llevo muchos años siguiéndole y esperando esta cita olímpica, y acuso la presión xD. Tembleque de piernas, de brazos, corazón latiendo rápido. Y aún queda casi una hora. Para estas cosas soy una cagona, no me duelen prendas en admitirlo, Phelps tiene mucho que perder en esas tres pruebas que le quedaban un fallo le dejaría sin su reto sideral de 8 oros, y con las expectativas despertadas, podría parecer a los ojos del gran público, un fracaso. Nada más lejos de la realidad pero ya sabemos que la natación no es precisamente un deporte de masas. Llegan las 4.20 de la mañana y se disputa la final de los 200 espalda, donde nada Lochte, el gran rival de Michael en los estilos (y gran amigo fuera de la piscina). Grandiosa final que vence Lochte en un último largo prodigioso, con un despliegue descomunal vence a Peirsol y bate el record del mundo, siendo el primer hombre que baja del 1.54 en esa distancia. Respiro algo más tranquila. Lochte va a llegar cansado, con una medalla de oro en el cuello, lo que según mis ecuaciones redundaría en una menor hambre de oro, no se va para casa de segundón. Estos análisis los hago  a ver si así logro relajarme algo. Y funciona. En estas que conecto con la cadena SER a ver que comentan ellos. Craso error. Voy a matar a Diego Torres. Es uno de los periodistas deportivos que más admiro, sabe mucho de natación y sus opiniones digamos que siempre tienen base y a mi me influyen. ¿Qué porqué quiero matarle? Porque cuando Jesús Gallego le pregunta ¿ganará Phelps? Dice que ha tenido un pálpito al llegar a la piscina. Phelps va a perder. Lochte vencerá. Será que soy muy impresionable, a lo que se une que estaba de los nervios, bueno pues ya me he puesto taquicárdica perdida. ¡Qué sufrimiento! No sé, si la madre y hermanas de Phelps lo pasarán tan mal como servidora. Obviamente quite la radio, a centrarse en la carrera y a apretar los dientes.

 





La carrera comienza y Michael se pone ya en cabeza en la posta de mariposa, respiro xD. Y el recital Phelps ha comenzado. En la espalda, donde Lochte tenía que haberle alcanzado, Phelps se distancia más, en la braza no logran cazarle tampoco, nada con una cómoda distancia. La carrera está ganada. En el crol Phelps mantiene el ritmo, por debajo del récord del mundo (gana con 1:54.23) para variar y vence. Cseh, llega segundo. Lochte, que acusa el esfuerzo, tercero. A un suspiro del húngaro. Ambos a más de dos segundos (dos cuerpos) del de Baltimore. Phelps a lo suyo. Tiene tiempo de ver como llegan sus rivales. Mira la pantalla, se quita el segundo gorro y agita el puño. Una más para el zurrón. Estaría pensado, ya queda menos para las vacaciones. Me siento algo tonta por sufrir de esa manera. No es una reacción de desconfianza hacia su portentosa capacidad competitiva. Es miedo a su cansancio físico, miedo a que le puedan batir aprovechándose de eso, todos van a saco a por él, no le dan un minuto de descanso. Es el mejor, pero los demás no son mancos. Phelps ha conseguido que su reto sea también el mío, por eso sufro de esta manera. Me doy cuenta de que lo flipo demasiado pero no puedo evitarlo xD. De todas formas creo que no soy la única que lo vive intensamente.



 

Pero como soy una sufridora natural, terminada la carrera me empiezo a acongojar de nuevo. Que le vamos a hacer, una es como es. En apenas 20 minutos Michael tiene que nadar de nuevo. En esta ocasión las semifinales de los 100 mariposa. En un momento de locura transitoria (me duró poco, lo prometo) llego a pensar que se puede desfondar, me invade el pánico de que se pueda quedar fuera de la final. Respiro y la cordura vuelve a mí. De la final no va a quedar fuera ni de coña, hasta cojo se clasificaría. Pero si temo el tiempo que haga. Tiene que coger una buena calle. Me la traía floja que ganara la semifinal o no, paso de esas tonterías igual que él pasa en la alta competición. Donde hay que darlo todo es en la final, la gloria efímera de que salga unos segundos en pantalla tu jeta no tiene nada que ver con la eterna de llevarte la final (no entiendo -ni soporto- que cuando le superan otros en las series o en las semis se resalte tanto ¿alguien se cree que ha nadado a tope? Venga ya.).

 

Sale Michael a la palestra de nuevo para recoger el oro de los 200 estilos, feliz y distendido, sonriente y bromeando constantemente con Lochte. Pobrecillo Cseh, no le dan bola, es lo que tiene compartir podio con dos amigotes. Phelps nadará la primera semifinal de los 100 mariposa, es decir, nada más bajar del podio, sin tiempo ni para quitarse casi la medalla del cuello tiene que volver a nadar. ¿acusará el cansancio? Pues no, en unos sensacionales segundos 50 metros (como habitúa) coge el primer puesto y gana bajando de los 51 segundos (50.97). Muy buenas sensaciones me da esta victoria. Conclusión a priori, Michael tiene gasolina. Si ha sido capaz de ganar con 50.97 unas semifinales 20 minutos después de nadar una final en la que batió el récord del mundo, es que aún no ha enseñado todas sus cartas. Subidón de confianza, mañana,  más fresco lo va a dar todo. La incógnita: el nivel de sus contrincantes. En la segunda semifinal gana Cavic, que ya sorprendió en las series. Logra el mejor tiempo, irá en la calle central. Crocker quedó segundo, tercer mejor tiempo para la final. Así a las primeras me pregunto: ¡que pinta el Cavic ese ahí! Preveía que Crocker y Phelps nadarían en calles contiguas. Sería lo ideal para marcarse, para saber en cada brazada donde está el otro. Me gustaba esa idea. Pues nada, otro imprevisto. Viene un serbio salido de la nada y se coloca en medio. Un detalle, Cavic nada con el Speedo LZR de cuerpo entero, Crocker y Phelps a pecho descubierto... sí, lo digo con mala intención. Al final va a resultar que algo mágico sí que es. Entiendo que Crocker pueda hacer esos tiempazos que lleva años en la élite pero este hombre no sé de donde ha salido y ha roto mis planes, no me gusta xD. Esta vez consigo calmar mis temores un poco. En Melbourne Phelps y Crocker tampoco nadaron a la par, Phelps nadó por la calle 6 y Crocker por la 4. Ganó Michael en un final agónico. Por otro lado, que Crocker no halla hecho buenos tiempos en las clasificatorias no dice nada. Se estará guardando las cartas para la final. Mientras escribo esto me empieza a entrar miedo. En Barcelona hizo lo mismo, agazapado para dar en la final el golpe. Me estoy preparando para sufrir. Si Crocker está tan bien como comentan (Manuel de Madrid me dijo que en los entrenamientos estaba haciendo tiempazos), viviremos una final memorable con un más que probable récord del mundo. Es, objetivamente, la prueba más difícil para Phelps. Crocker es el único que ha acreditado, de todas las pruebas que ha nadado Michael en estos Juegos, mejores tiempos que él. No me vale que en Atenas y en Melbourne Michael ganó. Cada prueba es un mundo. Sí, Crocker me da mucho chungo y ya estoy acojonada (ya hasta suelto tacos).  Ya quedan menos horas para ver quién se lleva el gato al agua. La cita, a las 4.07, vosotros veréis si os la queréis perder.




Tags: michael phelps beijing

Publicado por ananula @ 22:34  | Michael Phelps
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