Domingo, 10 de agosto de 2008

FINAL 400 estilos masculinos

 04:03:84 Confirmado: Phelps es de otro planeta

 

 

Phelps avasalla en los 400 estilos y destroza su record del mundo

 

04:00 de la madrugada en España, llevo 10 minutos delante del televisor, con los ojos ya cansados y enrojecidos fruto de la falta de descanso de un largo día. Mariposas revolotean ya por el estómago, comienzan a asaltar mi mente supuestas malas sensaciones y demás para prevenir una posible desilusión: que si Lochte y Cesh están muy fuertes, que si Michael compite en demasiadas pruebas puede acusarlo... Me desespero porque se acerca la hora y en ninguno de los canales de televisión española dan trazas de conectar con el cubo: La2 dando una película argentina (Cleopatra), Teledeporte, por su parte, retransmitiendo el partido de la selección española de waterpolo, mientras que la 1 (anteriormente conocida como La Primera) canal en el que según todas las fuentes va a dar la competición de natación está dando el partido de la selección española de balonmano que juega con los croatas y aún queda bastante para que termine (más de media hora). Empiezo con el zapping casi casi con un ataque de ansiedad ya, el corazón me va a mil y aún no he visto ni la pileta, ni los cascos de Phelps ni mucho menos su torso al aire. Mientras estoy con todo el lío de zappeo, mirar programaciones en teletextos y demás, con la tele y el ordenador preparados para las grabaciones, de forma espídica interrumpen el partido y aparece la periodista de televisión Lurdes no recuerdo el apellido anunciando que pasan a dar la final de los 400 estilos. Tembleque por las piernas. Creo que es una de las carreras de Phelps en la que más nerviosa me he puesto, en los 100 mariposa de Melbourne y de Atenas también lo pasé mal, pero aquí nos jugábamos aún más. En esto, aparecen los nadadores, Phelps con sus cascos y la equipación de su selección, cara seria pero tranquilo, como siempre.





Lo veo mejor que el día anterior, que me pareció ver en su cara signos de fatiga, hoy luce espléndido. Comienzan las presentaciones, terminan las presentaciones, los nadadores están preparados para competir. Michael lo hará por la calle central, la 4, con su bañador de pantalón, no lleva el famoso peto del LZR, está confiado, no necesita el bañador de los record. Michael repite el ritual: agita su brazos, se sube al trampolín y se posiciona, resuena el batir de sus brazos. Comienza la carrera con los primeros 100 metros en mariposa. Phelps encabeza ya la carrera de salida, es su especialidad. Me sorprende (y acongoja para variar, soy muy sufridora) el aguante de Cseh en mariposa, no es su especialidad y Michael no logra distanciarlo ni en los primeros 50 metros ni en los segundos. Preocupación: Michael parece estar bien pero sus rivales no se quedan atrás. Lochte, como es tradicional, nada más lento en la posta de mariposa. Se completan el primer hectómetro con Phelps en cabeza, Cseh pegado a él, ambos por debajo del tiempo el record del mundo. Segundos cien metros en espalda, las cosas se apretan aún más, Michael sigue en cabeza con Cseh enganchado cual lapa y se incorpora Lochte al terceto cabecero. Lochte toca la primera pared en cabeza con Phelps detrás y Cseh en tercer lugar, completan el hectómetro de espalda con Phelps en cabeza con diferencias mínimas, Cseh se ha quedado un poco en espalda pero llega su especialidad la braza, donde promete volver a engancharse a los americanos. Phelps sigue pasando en cabeza en los 50 primeros metros de braza. Y aquí pasa lo que no me podía esperar: ¡se me va la imagen del televisor! Mejor dicho ¡de los dos televisores! Desesperación, palabras mal sonantes y de todo xD. No puede ser que me quede sin ver el resto de la final, empiezo a cacharrear en Antenas y en todo. Vuelve la imagen, ya están en la posta de crol y Phelps en cabeza y de que forma, con un cuerpo por delante de la línea de record del mundo ¡y con Cseh y Lochte dos cuerpos por detrás! La distancia no hace más que aumentar en los últimos 50 metros. Phelps llega con un estratosférico tiempo de 04:03:84, pegándole un mordisco de casi dos segundos a su anterior record del mundo que ya era de otro planeta. En fin que ha sido una de las mejores carreras que he visto en mi vida, ya el primer metal de Phelps y nos ha dejado sin palabras, cualquier alabanza se queda corta. Cómo ha controlado la carrera dejando a Cseh y Lochte que se cebaran al comienzo de la prueba, le tuvieran al alcance y en los últimos cien metros ha puesto la quinta marcha y los ha reventado. Fabulosa la actuación de Cseh, algo por debajo de lo esperado Lochte, pero no se les puede culpar, compiten contra un extraterrestre. Y esto es sólo el comienzo Ave Phelps, morituri te salutam.

 


Un par de detalles más: estaba el gafe de Bush en la grada, a pesar de lo cual Phelps ganó. La alegría de Phelps al terminar, como pocas veces, sonrisa enorme y brazos al aire tras comprobar el carrerón y el tiempazo que había hecho, mientras sus hermanas y su madre orgullosas lo contemplaban desde la grada. Y lo que más me ha sorprendido y más bonito me ha parecido ha sucedido en la ceremonia de entrega de medallas: ver a un Phelps francamente emocionado, nunca lo había visto así; y también el buen rollo de Phelps y Lochte en la misma ceremonia bromeando continuamente, demostrando que sólo son rivales en la piscina, fuera son grandes amigos, adorables.



Otro detalle gracioso, el corte del himno de EE.UU. durante el homenaje al campeón, ya estaba en la trama final pero ha provocado la sonrisa del de Baltimore, seguro que fue consecuencia de que el gafe del W. Bush estuviera en la grada, a Phelps no lo ha podido gafar porque está por encima del bien y del mal. En fin, el adiós de Phelps a los 400m estilos no podía haber sido más a lo grande, dejando un record del mundo que tardará décadas en superarse (creo yo). A partir de ahora no le veremos nadar más en esta distancia en grandes competiciones, en parte creo que la emoción de Phelps a parte de por ver más cercana su meta y soltar la tensión del debut y de la primera medalla puede que se deba también al adiós a una prueba que tanto desgaste y entrenamiento sufrido de años le ha costado para llegar a este nivel estelar.

 

 

 

Una última cuestión que quería comentar: los virajes de Phelps ya no parecen tan de otro planeta, parece que los que criticaban el exceso de su fase subacuática se han subido al carro y le han copiado, da gusto la gente consecuente

Tags: michael phelps 400

Publicado por ananula @ 18:47  | Michael Phelps
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