Mi Stroke favorito

A veces hay cosas que no hace falta ni decirlas porque, como se suele decir vulgarmente, se ve el plumero a leguas, creo que es mi caso con el tito Casablancas. Dios me encanta este hombre, talentoso, guapo y esa voz que cala hasta los huesos. Creo que estoy en la fase de fascinación absoluta por su persona (xD): me parece “dañinamente” perfecto, lo jodido es que sus defectos (que los tiene y muchos) los tengo clarísimos pero no me quitan de ver el sol, esos rayos luminosos que me tienen deslumbrada. Hablando en plata, que me parece el más guapo, el más sexy, un genio, etc, etc, etc.
Para remate de esto creo que ya mido a mi hombre ideal por sus medidas. Resulta que hoy sábado tarde me he acercado con mi mama hasta el Carrefour a comprar unas cosas. Estabamos mirando los “Kases” en la sección de refrescos, que si los llevábamos o no, en estas a derecha aparece un grupo de chicos que también iban a la caza del kas limón para los cocteles clásicos del botellón findesemanero. Alzo la vista y ¡Dios! ¡flechazo! xDD casi casi literal. El chico que tengo al lado, que no tenía más de 19-20 años (no sé si llegaría a los 18) en expresión de Jesulín: IM-PRESIONANTE, es la cosa más guapa que he visto en meses y meses, de veras que me quedé petadísima, “flasheada” embobada. Mientras mi madre hablaba y hablaba y yo asentía sin saber qué me estaba contando fingiendo interés, mi mente, ojos y demás sólo respondían a aquel estímulo en forma de chico. Tremendo muchacho, después de esto pues les seguimos hasta la caja, menudo numerito apañándomelas para coger el resto de compras y que no se me fuese del alcance visual. Dirigí (literal en plan general de las FF.AA.) a mi madre a la caja de al lado, tuvimos la mala suerte de que estaba vacía y la cajera mirándonos sonriente invitándonos a pasar por allí, ya iba a ser muy cantoso ponerme en la suya que estaban los cuatro ahí con la compra. Mientras mi madre seguía hablando y entre que vaciaba la compra y no, yo a lo mío, con una cara de boba mirando para la caja de al lado. Mirada fija en ese moreno de media melenita, ojos profundos y ojerosos (al más puro estilo Julian Casablancas), nariz respingona, con su chupa de cuero sobre la que asomaba la capucha de su sudadera, con sus pantalones vaqueros de bolsillos y el casco de la moto en la mano (Puro erotismo (:O). Pago él la compra (una botella de kas limón xD). Mientras él y sus amigos se alejaban nosotras aún en la caja esperando turno. Yo siguiéndole con la mirada hasta que deje de verle. Ganas me dieron de saltar la caja y salir corriendo detrás de él, si mi madre no hubiera estado no sé que habría hecho (xD), lo cierto es que mientras lo tenía delante el corazón me palpitaba a mil por hora y tenía maripositas en el estómago. Un par de veces me cachó mirándole, aun no sé cómo aguante el tipo y no me puse como un tomate (para lo cual en los últimos tiempos tengo una facilidad pasmosa). Cuando se fue se hizo el vacío, me quede helada y, la verdad es que aun no me lo he logrado quitar de la cabeza. Todo este rollo, aparte de una confesión bastante infantilizada que no se cómo la pongo en el blog porque demasiada gente ya me sabe autora del mismo (estoy perdiendo intimidad :S), viene porque el chico se me parecía un huevo a Julian Casablancas y ya no sé si el poderoso influjo casi hipnótico que produjo en mí se debió a esa circunstancia o simplemente porque es un prototipo masculino que siempre me ha atraido. El tema es ¿ahora qué hago? XDD ¿Me lanzó a la búsqueda de mi Julian leonés? ¿me recorro los institutos y lugares de fiesta de la juventud a ver si lo vuelvo a ver? ¿montó guardia el próximo sábado en la sección de refrescos del Carrefour por si vuelve? O acaso ¿opto por la táctica del peregrino malago-italiano que al final logró reencontrarse con la chica de la que se enamoró a su paso por León gracias al llamamiento en los medios de comunicación que montó? Ya me voy conociendo, utilizaré mis habilidades de inoperatividad, como siempre, no haré nada, total ¿para qué? En fin sólo espero que si apruebo las oposiciones algún día para entonces, o bien ya se me haya pasado este frenesí de la postadolescencia/juventud que tengo a día de hoy, o bien no me toque ningún alumno de similares características casablanqueras porque no respondo de mi misma (sí sí sí, asaltacunas me podeis llamar con todo merecimiento)
