Road to Beijing: Michael en Barcelona 2003.Parte II
Y seguimos 
Cincuenta minutos después de batir el record del mundo en los 200 mariposas, Michael afronta la final de los
200m estilos. Una prueba de su dominio (tenía y tiene el record del mundo) que tiene como gran aliciente ver a Ian Thorpe compitiendo en la misma. ¿podría el australiano hacerle sombra al estadounidense? Michael era el favorito por su dominio de la distancia pero ¿estaría lo suficientemente fresco para nadar la final tras haber nadado las semifinales de los 100 mariposa a tope batiendo el record del mundo? Las dudas crecían al planteársele como rival el gigante australiano, fresco como una lechuga y con un talento en el agua fuera de dudas, no era su prueba vale pero ¿acaso eso importaba tratándose de Thorpe? Comienza la carrera, nuevamente Phelps por la calle central, con el mejor tiempo y Thorpe por la calle 2, comienza con los primeros 50m de mariposa, la especialidad de Michael, se nota, Michael comienza a marcar distancias, pero Thorpe no se queda atrás y le sigue a una distancia prudencial pero no definitiva. Michael pasa los primeros 50m por debajo del record del mundo. Llegan los segundos 50m de la posta de espalda, otra de las especialidades de Michael, ya le saca un cuerpo a Thorpe y otro cuerpo a la línea del record del mundo (¡flipante!). En estas estamos cuando llega la braza, la peor de las disciplinas de Michael y el Sant Jordi inundado de gritos de emoción de la gente que ve que puede llegar otro record del mundo más. Phelps sale de la braza sin agobio y termina con el crol,hasta su puesta en crol es más rápida que la de Thorpe, le pega un mordiscazo a su record: lo rebaja en un segundo y medio. El Sant Jordi que se cae ante el nuevo prodigio de la natación mundial. Ian Thorpe queda segundo, si lo verá claro el tio que en grandes competiciones internacionales no volverá a competir en los estilos, para qué si está el Phelps que domina con “brazo” de hierro la distancia. Así firma Michael su segundo record del mundo en 50 minutos

. Uno de los comentaristas de TVE (ahora no recuerdo el nombre) ya lo ve claro y dice “es sin duda el nadador más colosal que hay en esta piscina”, “asombroso”, “increíble” se acaban los adjetivos laudatorios para el de Baltimore. Impagables las caritas de la hermana y la madre todas orgullosas como lo miran (yo creo que tenía la misma cara, al Michael ya lo tengo como de la familia

. Si quereis recordad la carrera: