Road to Beijing: Michael en Barcelona 2003.Parte I
En concordancia a esta nueva etapa vital que comienzo, valga la redundancia, llena de vitalidad, he pensado en iniciar varias nuevas secciones más o menos fijas en el blog. Por una parte la de las canciones, colocar una canción cada semana, sección que de forma informal ya había comenzado y a la que quiero dar continuidad, me gusta lo de tener música en el blog (a ver cuanto me dura

; por otra parte la sección que quiero iniciar con este post se refiere a Michaelito Phelps, en cierto modo como un
recorrido a las hazañas deportivas de Michael desde 2003 fundamentalmente porque es desde el momento que le sigo la pista y tengo grabadas casi todas sus actuaciones con lo cual puedo poner los videos para ilustrarlas. Había pensado este “especial” sobre Michael como una forma de ir abriendo boca de cara a los Juegos Olímpicos de Beijing que si nos despistamos están a la vuelta de la esquina :P.
Comienzo entonces este repaso a la historia deportiva de Michael Phelps lo inicio videográficamente en los estupendos
Mundiales de Natación de Barcelona celebrados en el año
2003. Michael llegó a los Mundiales con 17 años y siendo una gran promesa de la natación norteamericana. Había asombrado como junior batiendo todos los records de edad, y clasificándose para los Juegos Olímpicos de Sydney del año 2000 en los trials americanos con tan sólo catorce años, logrando clasificarse para la final de los 200 mariposa en dichos Juegos con apenas 15 años. La sensación Phelps comienza a descubrirse, sin embargo, en los Mundiales de Fukuoka en 2001, donde bate su primer record del mundo absoluto (también en los 200 mariposa) y ganando su primer oro en un mundial en la susodicha distancia. Pero Michael seguía siendo para el gran público un desconocido, era normal, Ian Thorpe era la gran estrella de la natación mundial y su duelo con Pieter van den Hoogeband acaparaba todos los focos.
Sin embargo esto va a cambiar en Barcelona. Michael llega a los mundiales preparado para dar la sorpresa. Mientras Michael encaraba su primera gran cita internacional en la que brillas con luz propia, ese caluroso verano de 2003, una tarde como cualquier otra me dio por poner la tele en La2, siempre me ha gustado mucho el deporte desde pequeñina asi que me dispuse a ver que se contaban por los mundiales de natación en España, ahí fue el momento en que vi por primera vez a Michael, un chico que iba con sus cascos y con cara de concentración. De primeras me pareció un chico asi algo chulete y, para que negarlo, atractivo, no sé hubo como conexión, ese factor X supongo que hace que te fijes en una persona :P. Después de las presentaciones de los nadadores llegó el verlo en acción y esa forma de nadar a lo bruto, ganando el oro y bajando el record del mundo. Ya de principio lo que me gustó de él fue ese hambre por ganar, supongo que se debe a ese descaro y energía de la juventud que al verlo nadar daba la impresión de que lo hacía como si fuera su última carrera. Aquel primer encuentro televisivo con Michael, si no recuerdo mal en los 200 mariposa, supuso que me pasará las siguientes tardes encerrada en casa tirada en el sofá tragándome todas las carreras de la competición y con el mando en mano grabándole cada vez que asomaba el hocico por las tele, soy muy de grabar estas cosas para la posteridad y en el caso de Michael me alegro de haberlo hecho. Así llegaron las victorias en los 200 mariposa, en los 200 estilos, en los 400 estilos y en los 4x100 estilos. Phelps fue la sensación de los mundiales, batía records del mundo casi cada vez que se tiraba a la pileta del San Jordi, verle nadar era (y sigue siendo) muy emocionante. A mucha gente le parece la natación un deporte aburrido, la única explicación que le doy es que no han visto a Phelps en acción, verle es cualquier cosa menos aburrido.
Pero vamos a detenernos un momento en ese julio de 2003 y a acernarnos a Barcelona, donde se iban a celebrar las clasificatorias de los
100 mariposa. Esta es una prueba que recuerdo especialmente. Michael tenía el record del mundo en la distancia y se iban a disputar las semifinales, Michael nadaba en la segunda semifinal. Pues bien en la primera un ucraniano, bastante desconocido, Andrei Serdinov de forma asombrosarompía el record de Michael y lo dejaba en 51.78 (en esa semifinal nadaba un tal Ian Crocker). A penas un par de minutos después salían los nadadores a nadar la segunda semifinal, había espectación en el Sant Jordi: Phelps busca un lugar en la final, pero ¿se limitaría Phelps a conseguir ese puesto en la final? Claro que no, Michael no mide sus esfuerzos, nadará a tope como siempre. La duda surgía porque además Michael minutos después tenía que nadar la final de los 200 estilos. Por la calle central, la 4 Phelps se lanza al agua. Serdinov había pasado por los primeros 50m por 24.46, Phelps pasa por 25.11, pero como dice uno de los comentaristas de la2 “el espectáculo de Phelps comienza a partir de los 50m”, en un segundo largo espectacular la máquina de Baltimore destroza el record de Serdinov mientras el Sant Jordi casi se cae abajo, con 51.47 Michael deja claro quien es el amo de la distancia. El pobre ucraniano posiblemente tenga el honor de haber sido el poseedor de uno de los records más efímeros de la historia de la natación

Os dejo el video de la prueba, no os perdais la cara de Michael al final del video cuando sale de la piscina tras batir el record del mundo, que tio como si no hubiera hecho nada, tan pancho a prepararse para la final de los 200 estilos. Uno de los comentaristas dice en vista de la final de los 200 mariposa que venía unos cuantos minutos más tarde ¿va a tener tiempo de recuperación? ¿de que será capaz Michael minutos después en los 200 estilos?