domingo, 10 de junio de 2007
Sobre Michael

Imagen

Un articulito que me he encontrado, muy bueno Sonrisa Gigante

A esta ventana se han venido asomando novelistas, poetas, dramaturgos, filósofos, pintores, cineastas, actores, actrices, músicos, dibujantes de cómic, familiares, amigos, fantasmas del pasado, espectros del futuro, gentes de la política, la religión y la farándula. Faltaba un deportista.

Michael Phelps no genera tantos ingresos como Nadal, no es tan guapo como Beckham, ni es tan conocido como Bryant. No es modelo de ropa como Shevchenko, no hace anuncios de telefonía como Alonso, ni su cuenta corriente se parece a la de Woods. Pero cuando Phelps se lanza al agua, la gente contiene la respiración, la natación se convierte en una cosa extraña y el mundo parece caber en el colosal diámetro de su pecho.

Phelps carece del aura que rodeaba a Gross, un tipo tan frío como un concierto de Kraftwerk, un albatros con slip y brazos tan largos que penetraban en la calle de sus rivales; Phelps carece de la elegancia de Popov, que nadaba como si estuviera ausente, como si fuera su sombra, y no él, quien se desplazara por la piscina; Phelps carece de la clase de Thorpe, que elevó la natación a la categoría de arte, pues ver nadar a Thorpe, incluso para el no iniciado, era como ver jugar a Jordan para quienes no nos gusta el baloncesto o como ver corretear a Maradona con un balón entre los pies para quienes no saben en qué consiste el fuera de juego.

Sin embargo, careciendo del aura de Gross, la elegancia de Popov y la clase de Thorpe, me atrevo a decir que Phelps no es sólo el mayor nadador de todos los tiempos, sino uno de los pocos deportistas vivos capaz de reconciliar el hiperprofesionalizado mundo del deporte con una pasión que va más allá de banderas, países o himnos. Porque cuando el de Baltimore se lanza al agua, todos somos Phelps.

Hay en su modo de nadar una fuerza, un ansia y una voracidad que sólo atino a reflejar con esta imagen: Phelps nada como si fuera a morir en cada carrera, como si la recompensa que le esperara al tocar la pileta no consistiera en una medalla de oro o en un récord del mundo, sino en la posibilidad de seguir vivo. Phelps nada como los grandes escritores escriben: desde la perspectiva del fracaso absoluto, de quien puede morir en mitad de una frase o de una brazada



Fuente: el comercio
Publicado por ananula @ 3:26  | Michael Phelps
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Publicado por Invitado
domingo, 14 de octubre de 2007 | 17:14
wow!!!!!! está increíble este artículo!!! de verdad que inspira mucho, ya quiero verlo en beijing!!!
Publicado por Invitado
sábado, 05 de abril de 2008 | 14:01
.-Me gustaría poder ver videos de entrenamiento de Michael Phelps para mejorar mi técnica natatoria.

.-Empecé a nadar hace unos meses regularmente por un problema de espalda; y resulta que le he cogido tanto gusto a la natación, que quiero nadar eficientemente.

.-Os dejo el enlace a mi blog, <a href="http://cosasandybel.blogspot.com">pinchando aquí.</a>

.-Venga, saludos a todos los amantes de la natación.