Rocco y sus hermanos (1960)
Ayer volví a visionar este clásico de
Visconti. Hacía ya muchos años que lo había visto por primera vez. La película me había impactado pero suponía que no había sido capaz de leer más allá de lo evidente y quería comprobar mis sospechas. Sospechas confirmadas. La misma pélícula sí pero ahora apreciada con más matices. Supongo que con 15 años la denuncia social y el contenido socio-económico del film me interesaban menos que los ojos de Alain Delon que hechizan durante toda la película, por no hablar de la dulzura de su personaje que conmueve hasta a las piedras. Las diferencias Norte/Sur en Italia (digase interior/periferia en la España del momento), la emigración a las ciudades industrializadas en busca de un futuro mejor lejos de la tierra (literalmente), las contradicciones en la estructura familiar que provoca el nuevo hábitat. Todo esto contado con maestría por Visconti, poco más hay que decir.

Las actuaciones brillantes en general, esa Mama Parondi, grande Renato Salvatori como Simone, destacada Annie Girardot como Nadia y para mi también excelente Alain Delon. Digo para mi porque tiene detractores, los respeto, pero para mi su interpretación de Rocco, dulce, abnegado casi hasta hacer de su personaje un santo, está clavada (su inexpresividad yo la entiendo en la dinámica del personaje y no como un déficit interpretativo de Delon, Rocco no es el excesivo Simone). Su cara angelical, sus ojos y gestos hacen que conectes, que ames al personaje. Lo contrario sucede con Renato Salvatori que está tan bién como Simone que una se pasa la película deseando que caiga por el precipio ya (porque su redención no es posible) y deje de atormentar a Rocco (

). Ambos evidencian personajes antagónicos pero igualmente condenados: Simone caido en la inmoralidad y el salvajismo, Rocco perdido por su bondad irresponsable.
Me ha gustado la definición que Luis Mateo Díez ha hecho de la película: "
Rocco y sus hermanos es una película sobre el invierno en la gran ciudad. La experiencia del frío que envuelve la lucha por la vida de una familia desarraigada como una experiencia insoportable"."Sólo la esperanza de que Luca retorne a la tierra natal de los Parondi, mistificada finalmente como el edén perdido, permite atisbar una luz de esperanza. La magnificación del pasado rural como posibilidad de abandonar la ciudad de los vicios es la última idea que Visconti nos propone".
La escena final con Luca pasando por los periódicos con la foto de su hermano es genial.
Rosaria Parondi: Pero solamente estaré contenta el día que tenga a mis cinco hijos reunidos entorno a esta mesa, todos juntos como los cinco dedos de una mano.
Gracias a Visconti por estos primeros planos. Dios tenía que ser francés: