domingo, 20 de agosto de 2006
El hallazgo de Nag Hammadi


Imagen


En diciembre de 1945, en un pueblo egipcio llamado Nag Hammadi (en árabe “Pueblo de Alabanza”) unos campesinos hallaron cerca de mil páginas en papiro: 53 textos divididos en códices, cuya antigüedad se remonta probablemente hacia el Siglo IV d.C. Estaban enterrados junto al acantilado oriental en el alto valle del Río Nilo. Se tratan de traducciones originales del griego al copto, que contienen evangelios (de Tomás y Felipe), apocalipsis, tratados teológicos y palabras atribuidas a Jesús, de franca orientación gnóstica y considerados por la Iglesia Católica como apócrifos.


Imagen

Lo que ahora se conoce como Nag Hammadi, se llamaba antes Xhnobockeion, donde en 320 d.C. San Pacomio había fundado el primer monasterio Cristiano. En 367 d.C., el obispo Atanasios de Alejandría emitió un decreto prohibiendo las escrituras no aprobadas por la Iglesia central. Esto motivó a que algunos monjes locales copiaran unas 45 de esas escrituras, incluyendo las de Tomás, Felipe y Valentín, en 13 volúmenes encuadernados en cuero. Esta biblioteca entera fue sellada en una urna y escondida entre las piedras, por casi 1600 años.


Imagen

Sin embargo, no se consideran “evangelios” (los de Felipe y Tomás) por varias razones. Por ejemplo, se dice que no fueron inspirados por Dios ni nacieron en comunidades cristianas, que no hablaban la lengua en que están escritos (copta sahídica). Tampoco esas comunidades cristianas tuvieron consenso en considerarlos inspirados. Su origen, a juzgar por su contenido, se da en círculos gnósticos.

En la actualidad, los escritos de Nag Hammadi tienen una gran vigencia que se extiende a varias ramas. No sería extraño que todavía se estén haciendo traducciones o actualizando las ya hechas, pues la importancia de tal descubrimiento lo hace digno de un cuidadoso rigor científico. Por otra parte, ha sido fuente para el desarrollo de numerosas investigaciones y la producción de cantidad de artículos, libros y hasta películas.



Evangelios Apócrifos

Imagen


La Biblia Católica se divide en Nuevo y Antiguo Testamento, el cual a su vez se divide en Libros Protocanónicos (39 libros en lengua hebrea, canonizados primero) y Libros Deuterocanónicos (siete libros en lengua griega , literalmente significa “segundo canon”). El Antiguo Testamento tiene como base el texto masorético, autorizado por eruditos judíos.

Podría decirse que el principal criterio para calificar a un libro de apócrifo es considerar que carece de inspiración divina. El primero en usar ese término fue San Jerónimo, para referirse a los libros que llegaron a ser los deuterocanónicos, cuando tradujo la Vulgata latina. Su origen es griego, generalmente traducido por “escondido” o “secreto”.

Cuando algunos apócrifos se incorporaron a la Septuaginta, los israelitas convocaron a un Concilio en Jamnia para analizarlos. Acordaron aceptar los que reunieran ciertas condiciones: concordancia con la ley mosaica, haberse escrito en Palestina y en hebreo, y antes de la muerte de Esdras, quien según los hebreos fijó bajo mandato divino la lista de libros canónicos del Antiguo Testamento. Debido a que esos libros, probablemente escritos entre 150 a.C. y 100 d.C. (por lo menos dos siglos después de que murió Esdras), no reunían las condiciones establecidas, fueron separados de los otros.

Del Nuevo Testamento, el primer intento de agrupar los libros dignos de ser integrados se da a finales del s. II y se conoce como fragmento de Muratori. Data aproximadamente de 170 - 180 d. C. y contenía los cuatro Evangelios, el Apocalipsis de Juan, trece cartas de Pablo y Sabiduría. Faltaba la Epístola a los Hebreos y las Epístolas de Pedro.

Son numerosas las listas de libros considerados como revelados: de Melitón de Sardis (177 d.C.), Orígenes (230 d.C.), Atanasio (326 d.C.), Cirilo (348 d.C.), Hilario de Pointiers (358 d.C.), Concilio de Laodicea (363 d.C., que prohibió leer los libros apócrifos en las iglesias), Epifanio (368 d.C.), Gregorio Nacianceno (370 d.C.), Anfiloquio (380 d.C.), Rufino (395 d.C.) y Jerónimo (395 d.C.). hay quienes dicen que en el Concilio de Hipona, en 393 d.C., convocado por el Papa Dámaso, es la primera afirmación de la lista canónica.

Pero es hasta el año 1546, cuando tuvo lugar el Concilio de Trento, que en su cuarta sesión del 8 de abril de ese año se fijaron definitivamente los libros canónicos y los apócrifos. Se excluyeron de la vulgata tres de los diez que había agregado: el tercero y el cuarto de Esdras y la Oración de Manasés.

Los llamados Libros Canónicos son, por lo tanto, los que la Iglesia acepta como revelados por Dios. Benedicto P. XV, en su encíclica Spiritus Paraclitus, dice: “Los Libros de la Sagrada Escritura (...) fueron compuestos bajo la inspiración, o la sugestión, o la insinuación, y aún el dictado del Espíritu Santo, más todavía, el mismo Espíritu fue quien los redactó y publicó.” Esta misma encíclica, se dice que Jesús afirma la iluminación divina en el escritor, donde Dios mueve su voluntad a escribir lo que ha de transmitirse a la humanidad.

En el Segundo Concilio del Vaticano, en la Constitución Dogmática “Dei Verbum” sobre la Divina Revelación, la Iglesia dice que por un acto de bondad y amor a la humanidad Dios ha decidido revelarse a sí mismo y a su voluntad. Dios se ha manifestado a los Padres de la Iglesia para prometer la salvación. Refiriéndose explícitamente al Nuevo testamento, la Constitución sostiene que sus libros principales son los Cuatro Evangelios y que si origen es indudablemente apostólico, predicado por mandato de Cristo, inspirado por el Espíritu Santo y trasmitido por escrito por los cuatro apóstoles. Acepta la historicidad de los evangelios, pero afirma que son fieles a la vida de Cristo y que obedecen a una tradición oral. Lo reitera la encíclica Divino Afflante Spiritu, de Pío P. XII en 1943.
La Iglesia Católica reitera su condena a los libros apócrifos. Pío P. IX , en la Encíclica Noscitis et nobiscum de 1849 ataca lo que denomina “lecturas emponzoñadas” y privilegia la difusión de libros escritos por “hombres de sana y reconocida doctrina” .


Fuente: Roger Prendas
Publicado por ananula @ 2:08  | Historia
Comentarios (7)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Mariadelasmarias
domingo, 20 de agosto de 2006 | 19:53
Pero que es esto! locolocolocolocolocolocolocoloco
Publicado por mariaforever
domingo, 20 de agosto de 2006 | 20:03
Pero que es esto! locolocolocolocolocolocolocoloco


vaya blog que te has montado niña, que rollo que te has hecho predicadora ???? a que vienen esos evangelios, pero ¡si tu no pisas la misa! a ver, a ver que estemos solteras no quiere decir que desesperadas que es por libre elección lo primero pero no te nos caigas del lado monjil tan joven mi niña!

Sonrisa GiganteSonrisa GiganteSonrisa Gigante jijijijijiji

Esta va por la del mal gusto en las pelis (una caca la de orgullo y prejuicio, Vacilando
Publicado por mabel ma
lunes, 21 de agosto de 2006 | 5:11
bueno ana, que te comento para que luego no te quejes, y además desde la exotica India. Vaya compañías que te gastas muchacha, vaya mensajes mi niñita. Nada ya os vigilaré yo, y cuidado con lo que haces que se lo digo a tu mama ¡eh!

Besos de tu prima lejana pero cercana
Publicado por Invitado
jueves, 06 de septiembre de 2007 | 6:30
Hola:
Me interesa la historia, en especial la antigua. Quisiera sabe cual es tu profesión y si es posible intercambiar correspondencia.
En mi blog estoy haciendo comentarios acerca de la cultura protestante y me gustaría saber que opinas de lo que he escrito.
Este es el link http://rgiskar.blogspot.com/
Saludos
Marcelo Prado
Chile
Publicado por Invitado
sábado, 15 de septiembre de 2007 | 15:01
escuchmen kieron ke vean esto no es cualkier cosa dios nos kiere decir muchas cosa com esto tomenle ateencion elfinse aacerca dios es amorosa no mal venga yosoy una delas ke tengo la marca dela bestia en mi mno un 6 cuidado la bestia esta aki y ahora recuerden la iglesiade dios esta entre tu yel cieelo no necesita de monumentos de inagenes parte una madra i ay estara rompe una piedra y me encontras el ke entienaesti o entendera no pudeo decir mi nombre x segurida tengan cuidado estoi sufriendo las heridas decrieto el las muñekas y pies cuidense
Publicado por Invitado
viernes, 02 de noviembre de 2007 | 13:46
Holas
Me llamo Roberto, y quisiera saber si teneis editado o que alguien me oriente en donde encotrar dos de los codices o evangelios de Nag Hammadi 'Oracion de Accion de Gracias' y el 'Discurso de la Ogdada y la Eneada'.

Saludos lleno de afectos para todos
Publicado por Invitado
miércoles, 14 de noviembre de 2007 | 5:19
Hola!!! Muy vacano, super La verdad saldrá a la luz y los que tengan ojos verán y los que tengan oidos oirán y los que tengan que seguir de esclavos del dogma seguirán ...yo soy libre y escucho solo a mi voz interior. Gracias por contribuir al despertar de la consciencia. Bendiciones.
Dayaser