
Well I sit here
Sentimental footsteps
and then a voice said hi, so,
So What ya got, what you got this time?
Come on let's get high
Come on 'lex oh
What you got next oh,
Walking 25 miles oh,
Well I'm Bored
I'm Bored
C'mon lets get high
C'mon Lets get high
C'mon lets get high
High
Well I found a new way
I found a new way
C'mon don't amuse me
I don't need your sympathy
LA LA LA LA LA
Ulysses
I found a new way
Well I found a new way baby
My Ulysses
My Ulysses
Now, what you want now boy?
So sinister
So sinister
But last night was wild
Whats the matter there?
Feeling kinda anxious?
That hot blood grow cold
Yeah everyone, everybody knows it
Yeah everyone, everybody knows it
Everybody knows aah
LA LA LA LA LA
Ulysses
I found a new way
Well I found a new way baby x2
No, no
Then suddenly you know
You're never going home
You're never x6
You're never going home
You're not Ulysses
Baby
No, la la la la,
You're not Ulysses
Baby
No, la la la l

Frente al juego de sacamuelas y tono épico de los madridistas, el Barça resultó sinfónico. Se puso de etiqueta, bailó en Chamartín y laminó el safari madridista de los últimos 17 partidos. Uno y otro expusieron su versión más real. El equipo de Guardiola, el más operístico de la temporada, debía mostrar su carácter competitivo ante una situación casi extrema. Del Madrid, que a toque de tambor había mantenido la Liga en vilo con un espíritu conmovedor, se intuía un arrebato definitivo. No hubo debate: el Barça fue mejor en todo, en lo fino, en lo grueso. El Madrid no tuvo respuesta, no le llegó el sudor que le había hecho soñar con el título. El Barça resultó de otro planeta, condujo a la rendición al irreducible Madrid de Juande.
Si hubo más emoción de la cuenta fue por la divinidad de Casillas, junto a Raúl y el ausente Guti la única coartada étnica del madridismo. Enfrente, Xavi, padre junto a Guardiola de la admirable y productiva ingeniería genética azulgrana, manejó el encuentro con su toque homérico. A cada azote del Madrid, que hizo pagar las únicas debilidades barcelonistas -la poca chicha de Abidal ante Robben y el peaje de Puyol, demasiado disperso en el eje defensivo-, respondió Xavi, jugador con más jerarquía que focos. Xavi, en plenitud, es un homenaje al fútbol. A todos los sistemas: el que premia al alquimista que advierte el pase que nadie ve o el pícaro que con cuerpo de ratón es capaz, por su apego a la pelota, de rescatarla ante espartanos como Lass. Como intérprete activó a Puyol en el 1-2; como amante del balón, citó a Messi con Casillas en el 1-3 tras birlarle el sustento al segundo Diarrà; animó a Henry en el 2-4, e hizo otro guiño a Messi en el 2-5. Desde Cruyff en 1974 -guionista de otra inolvidable noche del Barça en el Bernabéu con aquel 0-5- no ha habido un solista azulgrana semejante en el Bernabéu. Hubo un día en el que Ronaldinho fue Ronaldinho; anoche, Xavi fue todo un equipo. Al Barça le bastó con su senado, las picaduras de Messi y Henry, y un novel camino de la posteridad: Piqué, la mejor noticia para el fútbol español en lo que va de temporada. Sobrio, concentrado, adulto, con recursos para el quite y la salida, y hasta con gol. Con Xavi al compás y la extraordinaria solemnidad de Piqué, Messi puso la puntilla a ese Madrid babélico tuneado por Juande en los últimos meses. Salvo frente al Liverpool y el Barça, la clase alta del fútbol europeo. El conjunto azulgrana es de otro reino. Por mucho que se rebobine no hay rastro de un equipo que haya jugado tantos buenos partidos en una misma temporada, y sin descartar ningún reto. Filias y fobias aparte, este Barça es un lujo para el fútbol. Con 2-5, cualquiera estaría de rondito a la espera de que bajara el telón. Este Barça, no. Con 2-5, Piqué, un central, llegó al gol en el 2-6. El cuadro azulgrana ni siquiera precisó de la mejor versión de Eto'o, alejado a una orilla para que Messi retratara a los centrales blancos. Lo mismo dio. El Madrid fue un títere a los pies de un equipo de trazo celestial, ancho, profundo, arabesco, sabio y firme. Salvo el arranque de Robben, no hubo madridista que ganara su duelo: sin pistas de Raúl; Ramos se quedó en tanga ante Henry; Gago y Lass debieron sacar a hombros a Xavi; Marcelo fue el Marcelo que llegó... Así, uno tras otro. Jamás en la historia hubo recital azulgrana similar en el Bernabéu, silencioso ante los versos azulgrana.
Habrá un antes y un después de semejante gala. Habrá un antes y un después de Pep Guardiola, guardián de un santoral que recibió de Johan Cruyff y que lleva camino de purificar aún más. Pep, muy por encima de ese estreñimiento dialéctico que a veces prevalece en el fútbol, ha desmentido a esos paniaguados que le esperaban con el garrote, incapaces de perdonar su verbo mesurado, su buen gusto y discreción. Hasta el punto de liderar la segunda mayor goleada encajada por el Madrid en su feudo: la primera correspondió al Athletic.
Con Pep al frente, el Barça despejó cualquier discusión. Los puntos y los goles distinguen a este Barça; los adjetivos inundan sus crónicas. Llegado el día clave, el Madrid, sometido de principio a fin, cayó en la orilla. Su esmero merece un titular. Lo del Barça en Chamartín, lo del Barça en toda la temporada, quedará como un incunable en la bibliografía del fútbol español. Y del transfronterizo, donde España, con el modelo azulgrana, también marca tendencias. En definitiva, el Barça hizo doblete: ganó y deleitó, porque de él se esperan ambas cosas. Tan imponente es su obra que no caben éxitos mundanos. Otro mérito de Guardiola, decidido a pilotar a su grupo hacia la trinidad final. Sólo la fabulación ya merece un homenaje póstumo. El señorío obliga: el Madrid jamás olvidará a este Barça tan lírico.


Uno de los grupos más interesantes del pop británico de los últimos 10 años, Starsailor, anunciaba la inminente publicación ya hace algunas semanas de su nuevo disco All The Plans, siendo su single el tema “Tell Me It’s Not Over”. Pues resulta que al vocalista de The Killers, Brandon Flowers, le gustó tanto la canción que decidió hacer un remix de la misma junto al productor Stuart Price. Los rumores dicen que algún ejecutivo discográfico pensó que no era una buena idea editar este remix, pero como siempre pasa, alguien un poco más pensante decidió subirlo a la red y arruinarle el plan. Lo acabó de descubrir y estoy macroemocionada con la versión que ha hecho Flowers, no difiere demasiado de la original, pero tiene algo más de ritmo (que le viene de perlas), y además Flowers incorpora su voz en los coros, y hace una mezcla final que rompe, todo un jitazo que te martillea la cabeza, directa para el mp4:
LETRA:
Thought I'd lost you once again
All that drinking bought some trouble to our name
Late at night I feel no shame
All my old world stories take me back again
Now the lights out
I discover
She is sleeping
With another
Oh tell me it's not over
What a place to seal your fate
A deserted car park not even a date
Please don't tell me it's too late
If you looks someone don't throwin all the way
Starsailor Lyrics on
Now the lights out
I discover
Just a weekend
Undercover
Tell me it's not over
Tell me it's not over
Tell me it's not over
Now the lights out
I discover
Just a weekend
Undercover
Now the lights out
I discover
She is sleeping
With another
Tell me it's not over
JAMES FRANCO 


JORDI COSTA 06/02/2009
Como recordaba en su texto Ecos de la era del jazz, Francis Scott Fitzgerald era casi tan joven como su época cuando, en los acelerados años veinte, consagraba su arte a "decirle a la gente que él sentía lo mismo que ella, que había que hacer algo con toda la energía nerviosa acumulada y no gastada durante la guerra". El protagonista de su relato El curioso caso de Benjamin Button, publicado en la revista Collier's en 1921, nacía en 1860 con aspecto de septuagenario y rejuvenecía hasta su comunión con la nada a principios de los veinte: una temprana intuición de que toda infancia es, como la vejez, un estado de inquietante proximidad con la inexistencia, de que nada humano escapa a la condena del tiempo. Espejo invertido de una humanidad que avanza de la inocencia a la senectud, la presencia desincronizada de Button entre sus semejantes subraya que, en definitiva, todo lo que nace ha comenzado ya a morir, que nadie se puede rebelar contra la finitud de las fiestas. De manera significativa, el relato se abría en clave grotesca, para dejar entrar la desesperación en su tramo final.
La idea del personaje con cronología invertida, que puede remontarse a Platón, ha tenido afortunadas modulaciones en algunos relatos de J. G. Ballard -Tiempo de pasaje y El señor F. es el señor F.- y en novelas como Las confesiones de Max Tivoli, de Andrew Sean Greer, trabajo cuyos lectores sospechan referente secreto en la libre adaptación (o, más bien, amplificación) que David Fincher y Eric Roth han hecho del relato de Fitzgerald.
La película confirma al David Fincher pos-Zodiac como visionario en completo dominio de la caligrafía de la obra maestra: la duración roza las tres horas, pero el cineasta parece haber invertido una eternidad en perfeccionar cada plano con la excelencia como único destino posible, consecuente estrategia a la hora de reflexionar sobre lo efímero de todo instante. No hay, pues, un segundo carente de valor en esta propuesta colosal, pero son sus dos especulares historias de amor -las que mantiene el prodigioso Pitt con los personajes de Tilda Swinton y Cate Blanchett- las que cargan de sentido el conjunto y acreditan a Fincher no sólo como alguien capaz de dar cuerpo y verosimilitud a lo imposible, sino también como un artista dotado para hacer visible y descifrable lo intangible y lograr que, bajo el barroquismo formal, se perciba el brote del afecto o la asunción de la pérdida.






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.:. THE STROKES - Reptilia .:.
En homenaje a Julian por su cumpleaños, dejo una de las mejores canciones de los Strokes, Reptilia. Bueno puede que parezca que exagero pero es mi opinión: una de las mejores canciones de la década de los ´00. Los solos de guitarra espectaculares, la voz desgañitada de Julian rompedora y, encima, el videoclip es maravilloso ¿qué más se puede pedir?
Reptilia - The Strokes
He seemed impressed by the way you came in.
"Tell us a story
I know you're not boring"
I was afraid that you would not insist.
"You sound so sleepy
just take this, now leave me"
I said please don't slow me down
If I'm going too fast
You're in a strange part of our town...
Yeah, the night's not over
You're not trying hard enough,
Our lives are changing lanes
You ran me off the road,
The wait is over
I'm now taking over,
You're no longer laughing
I'm not drowning fast enough.
Now every time that I look at myself
"I thought I told you
this world is not for you"
The room is on fire as she's fixing her hair
"you sound so angry
just calm down, you found me"
I said please don't slow me down
If I'm going too fast
You're in a strange part of our town...
Yeah, the night's not over
You're not trying hard enough,
Our lives are changing lanes
You ran me off the road,
The wait is over
I'm now taking over,
You're no longer laughing
I'm not drowning fast enough.
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Jennifer López no está dispuesta a que el héroe de Pekín, Michael Phelps, le robe el protagonismo ni en plenos Juegos Olímpicos. La cantante y actriz estadounidense ninguneó a Phelps tras participar en el programa de televisión 'Good Morning America'. La mujer del también cantante Mark Anthony habló fuera de cámara sobre Michael Phelps y lo ninguneó refiriéndose a él como "el nadador ese". Y es que López está preparándose de forma intensa para participar en un triatlón de Malibú el próximo 14 de septiembre y parece ser que las ocho medallas de Phelps le estaban restando atención a su "gran" reto. Madre mía, el egocentrismo de esta mujer no tiene límites... De todas formas, que esté tranquila que en unas semanas ya nadie se acordará de Phelps.
Fuente: mundodeportivo.es